miércoles, 5 de febrero de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
60 años de cambio climático resumidos en 15 segundos, @Es_renovable
El pasado 2013 ha
sido junto con el 2009 y el 2006 el séptimo año más caluroso en todo el mundo
desde 1880, esto señala un aumento global de las
temperaturas. Y es que, con la excepción de 1998, los 10 años más cálidos de los
últimos 134 años han ocurrido desde el 2000 en adelante. Según los datos
facilitados por el Instituto Goddard Estudios Espaciales (GISS), un centro de
la NASA con sede en Nueva York que realiza un seguimiento, el año más caluroso
desde que se realizan mediciones fue el 2010, seguido de cerca por el 2005.
Los análisis de la
temperatura global que lleva a cabo el GISS se basan en los datos que registran
más de 1.000 estaciones meteorológicas repartidas por todo el mundo, en las
observaciones que se realizan desde satélites de la temperatura en la superficie
del mar y en las mediciones que se toman en bases científicas asentadas en la
Antártida. La temperatura media durante el 2013 fue de 14,6 °C, superando en
0,6 °C la que había en la Tierra a mediados del siglo XX. Yendo más atrás en el
tiempo se comprueba cómo la temperatura ha ascendido 0,8 °C respecto a la que
se dio en 1880. Los científicos de la NASA señalan que cada año no tiene por
qué ser más cálido que el precedente, pero con los niveles actuales de
emisiones de dióxido de carbono, de ahora en adelante cada década será más cálida que la anterior.
El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero que atrapa el calor y
juega un rol fundamental a la hora de determinar el clima en la Tierra. Aunque
se genera de manera natural, el ser humano está emitiendo cantidades
gigantescas con la combustión continua de carbón e hidrocarburos hasta el punto
de que la proporción en la atmósfera es mayor que en cualquier otro momento de
los últimos 800.000 años.
El GISS ha publicado
este vídeo en el que expone, en sólo 15 segundos, el aumento generalizado
de las temperaturas en la Tierra que se ha venido
produciendo desde 1950 hasta nuestros días. En el mismo se utilizan las
tonalidades amarillas y rojas para reflejar las zonas en las que se dan
temperaturas más elevadas en relación a la media.
Las concentraciones de dióxido de carbono en la
atmósfera eran de 285 partes por millón en 1880, el primer año en el que el
GISS comenzó con sus mediciones; para 1960 ya había 315 partes por millón y en
el 2013 la cifra había subido hasta unas preocupantes 400 partes por millón. Es
decir, un 71,25% más que hace 133 años.
El origen de palabras y expresiones venezolanas, Parte 1, @RubenDVillegas
Por Ruben Villegas, Junio 2013
Los venezolanos tenemos expresiones coloquiales muy nuestras. Frases,
refranes, palabras que se perderían en cualquier traducción oficial y rígida.
El origen de algunas se pierden en la historia, muchas vienen de vocablos en
otros idiomas que fueron “venezolanizados” en la jerga popular.
Veamos algunos de ellos y su origen.
Musiú: Lo usamos para referirnos a un extranjero o
alguien con apariencia de forastero. Viene del vocablo francés “Monsieur” que
significa “Señor”.
Chamo: Una palabra que nos distingue en muchos países de Latinoamérica. Viene
de “Chum” que en inglés significa amigo o camarada.
Dar la cola: Lo utilizamos para la acción de pedir un
aventón, que nos lleven a algún lugar. Se cree que viene de la guerra de la independencia
donde los soldados rasos le pedían a oficiales amigos que los llevasen en la
grupa o cola del caballo para descansar los pies en sus largas travesías.
Jalar Bola: Se utiliza como expresión vulgar de adular,
halagar exageradamente a alguien o intentar persuadirlo de forma zalamera o
insistente. El “jalabola” es quien ejecuta la acción. Contrario a lo que se
cree no tiene nada que ver con halar testículos, cosa que sería dolorosa. Su
origen data de las viejas cárceles venezolanas donde los presos usaban
grilletes. Aquellos con mayor poder económico o influencia tenían a su
“jalabolas” particular que los ayudaba a cargar o arrimar las pesadas bolas de
hierro que tenían aferradas a sus tobillos con cadenas.
Corotos: Sinónimo popular de cosas, objetos genéricos. El expresidente Antonio
Guzman Blanco tenía una gran colección de cuadros del artista francés Jean
Baptiste Corot. Cada vez que tenía que cambiar de residencia le pedía a los
empleados y personas de la servidumbre “¡Cuidado con los Corots! Para que
tuvieran precaución al embalar y trasladar los cuadros. Luego estos empleados
fueron generalizando la palabra a todos los objetos de la casa.
Echarse los palos: Beber licor. Al abolirse la esclavitud, los hacendados se negaron a
pagarle a sus antiguos sirvientes con monedas de plata. Por lo que hacían
tablillas con el sello de la hacienda para que pudieran ser canjeadas en las
pulperías y bodegas por víveres. Muchos preferían comprar licor por lo que
pedían “un palito de ron”, “un palo de miche”, etc. Al tener que contar en que
habían despilfarrado las tablillas o palitos decían “me eché los palos”.
Dejar el pelero: Significa huir rápidamente de un lugar. Se dice que los indígenas
venezolanos al seguir el rastro de una presa decían que la misma había salido
corriendo al dejar rastros de pelo en el suelo o en la pared de su refugio.
“Dejó el pelero” al sentirse amenazada.
Echarle pichón: Significa hacer un esfuerzo para lograr algo. En los antiguos pueblos y
ciudades venezolanas, el agua se obtenía de bombas o fuentes públicas que había
que utilizar con esfuerzo físico. Estas bombas tenían un letrero que decía
“Push on”, para indicar que había que empujar la palanca para lograr extraer el
agua. Al venezolanizarse quedó la expresión “Echarle pichón” para señalar a
alguien que tenía que sacar el agua haciendo fuerza en la palanca.
viernes, 31 de enero de 2014
Cómo inculcar el hábito de reciclar a los niños, Marisol Nuevo
Por Marisol Nuevo, 30/01/2014
¿Qué es el reciclaje, qué se puede reciclar y qué hacer con la basura?
Reciclar es el proceso que sufren los materiales de desperdicio cuando
son recogidos y transformados en nuevos materiales, que pueden ser utilizados o
vendidos como nuevos productos. El proceso de reciclaje se ha convertido en una
actividad que ayuda a solucionar muchos de los problemas ocasionados por los
millones de toneladas de desechos sólidos, que producimos a diario los seres
humanos en todo el mundo, y que se crean por la forma de vida moderna que
tenemos.
Razones para enseñar a los niños a reciclar
Reciclar es contribuir a proteger el medio ambiente para detener la contaminación
ambiental. Participar con la recogida, la separación y el reciclaje, es una
forma distinta de concebir la vida y de percibir el entorno natural.
La basura es un gran problema de todos los días, que tenemos que
combatir. Como personas, a parte de las industrias, somos los primeros en
consumir y en contaminar, pero también somos los principales afectados, ya que
la basura genera malos olores en las calles, infecciones y hasta enfermedades que
ponen en riesgo nuestra salud.
Son muchas las razones para reciclar: se ahorran recursos, se disminuye
la contaminación, se alarga la vida de los materiales aunque sea con diferentes
usos, se logra ahorrar energía, se evita la deforestación, se reduce el 80 por
ciento del espacio que ocupan los desperdicios al convertirse en basura, se
puede llegar a disminuir el pago de impuestos por concepto de recogida de
basura y al mismo tiempo se genera empleo y riqueza.
¿Cómo podemos contribuir al reciclaje en familia?
Es recomendable comenzar disminuyendo la cantidad de basura que se
genera en casa. ¿Cómo podemos hacer esto? Una idea puede ser reutilizar
aquellos residuos orgánicos que puedan servir para abonar las plantas. También
podemos reutilizar los envases y otros recipientes para nuevos usos el hogar,
el colegio o en el trabajo. Para la clasificación de residuos es necesario
disponer de dos recipientes. Uno de ellos, se destinará a los residuos
orgánicos y otro al material reutilizable. Los papeles y las prendas textiles
deben estar limpios secos y, preferiblemente, apilados y atados. Los envases de
plástico deben estar enjuagados para evitar malos olores. Los metales y vidrios
deben forrarse en sus puntos o en sus bordes cortantes.
¿Qué se puede reciclar?
El 90 por ciento de la basura doméstica es reciclable. A parte de los
residuos orgánicos (algunos desechos orgánicos sirven para hacer abonos
naturales o compost, que mejoran la calidad de la tierra sin perjudicarla a
diferencia de los abonos químicos y fertilizantes artificiales), se pueden
reciclar los envases de vidrio, el plástico fino, el plástico grueso, el
cartón, las latas, el papel, los pedazos de vidrio, las pilas, los metales y
las telas. Por eso, es importante que separemos en nuestra casa la basura y la
depositemos en los contenedores adecuados.
Para el reciclaje, existe una regla básica: clasificar desde el origen.
Esto significa seleccionar cuidadosamente los desperdicios antes de que se
mezclen con otro tipo de basura. Así además de aprovechar nuevamente lo que se
tira a la basura, se ahorran también grandes cantidades de energías que
proviene de recursos no renovables como el petróleo, el carbón y el gas,
principalmente.
La necesidad de separar
Una buena parte del éxito de los programas de reciclaje depende de la
colaboración de todos los consumidores, adultos y niños. Si los residuos que se
producen a diario en una casa son, primero, separados de forma adecuada, y
depositados después en los recipientes públicos que se destinan para cada clase
de material, la parte más difícil en el reciclaje de residuos domestico estará
hecha.
Actualmente, la necesidad de separar basura se está llevando a cabo
mediante campañas dirigidas a las familias para que contribuyen por el bien del
medio ambiente y la sociedad. Desde el Campamento Terecay, les recordamos que separando nuestros desperdicios correctamente,
antes de que se conviertan en basura, se puede ahorrar o reducir gran parte de
nuestro espacio vital.
Las nuevas infancias, Enrique Orschansky
Enrique Orschanski nació en
Córdoba, Argentina, en 1956. Es Doctor en Medicina y Cirugía egresado de la
Universidad Nacional de Córdoba. Ejerce la especialidad de Pediatría y además
es docente en la Universidad Nacional de Córdoba desde 1981.
Autor de trabajos científicos,
dicta cursos y conferencias en diferentes centros de salud y educacionales para
la difusión de acciones preventivas de salud materno infantil.
Es autor del libro Pensar la
infancia, elaborado a partir de breves relatos sobre la construcción de la
salud en los niños, y coautor con la psicopedagoga Liliana González de los
libros Cre-cimientos (2011) y Estación Infancias (2013).
Además, es columnista en Radio
Mitre Córdoba y en el diario La Voz del Interior, en las cuales aborda temas
vinculados a la vida familiar, la crianza de los niños y el complejo mundo de
las relaciones humanas en torno a la infancia.
martes, 28 de enero de 2014
En Venezuela se recicla solo el 9% de la basura, José M. Luengo
Por José Manuel Luengo, 13/01/2014
Crear un
modelo propio de gestión de recolección de basura debe ser prioridad entre
autoridades, expertos y asociaciones civiles para resolver la contaminación
ambiental desplegada en varias ciudades del país, donde solo se recicla el 9%
de los desperdicios producidos, según organizaciones no gubernamentales.
Ante esta
realidad, existen referencias extrajeras que pudieran ser tomadas en cuenta
para mejorar el sistema de levantamiento de desechos como las aplicadas en
Alemania, donde el gobierno creó bolsas especiales para la basura, o en Japón,
considerado el “paraíso del reciclaje” en el mundo, en el que se orienta esta
actividad con manuales rigurosos de clasificación para cada tipo de
desperdicio.
No deja de impresionar como en estas
naciones sacan el último provecho a una situación sanitaria que para Maracaibo,
por ejemplo, es bastante crítica por lo contaminada en que se encuentran sus
espacios públicos, con más de 3 mil toneladas diarias, indican voceros del
Ministerio de Ambiente en el Zulia.
Lo más
importante es planificar un modelo “criollo”, un proyecto integral basado en la
reducción, rehuso y buena logística para el manejo de la basura, como señala
Diego Díaz, especialista ambiental y presidente de Vitalis, organización no
gubernamental en pro del medio ambiente en Venezuela.
“Esta reducción de desechos se debe producir
a nivel doméstico e industrial. La segunda acción es hacer lo posible por
reciclar lo que se pueda. Lamentablemente, en Venezuela, no más del 9% del
total de los residuos son reciclados pese a que hay una extraordinaria
oportunidad, del 90% de reciclar todo lo que producimos”, indicó el experto.
Indicadores del ministerio ambiental
sostienen que en Venezuela (hasta 2010) se recolectaron casi 35 mil toneladas
de desechos urbanos por día.
Pero esta cultura de rehuso carece de
impulso. Asegura Díaz que el reciclaje, además de generar empleos, plantas de
transferencias y rellenos sanitarios, es una gran fuente de materia prima, agua
y energía que pudiera diversificar las actividades productivas y recreativas.
“En otros países, los terrenos de los
vertedores, cumpliendo las condiciones sanitarias, incluso, pueden ser
utilizados como campos de fútbol”, añadió el especialista ambiental.
Otros aspectos resaltantes para una exitosa
recolección de desechos es la comunicación y educación. En Holanda, ambos
factores van de la mano, sobre todo en las escuelas para enseñar la importancia
del reciclaje.
“Es
importante estimular a los consumidores para que retornen los productos, como
envases de medicinas y refrescos. Las empresas las producen, pero no incentivan
a regresarlo. Pienso que el Gobierno debería incentivar, por cada material que
el usuario recicle, descuentos en compras”, opinó Díaz.
En el caso de Maracaibo, el municipio
requiere la reactivación de 349 rutas para mantenerla limpia, según declaró
Carlos García, secretario de Ambiente. A pesar del trabajo conjunto entre el
Ejecutivo regional y la Alcaldía, en la ciudad se “desborda” la basura.
En sus estadísticas, el ministerio del Ambiente
señala que el Zulia tiene (hasta 2009) 13 vertederos no controlados, de 294 que
existen en el país.
En 2013, la Gobernación prometió la
adquisición de 50 camiones, de fabricación uruguaya, para automatizar la
recolección. Para ello se dispondrán unos 12 mil contenedores en todo el
municipio, similares a los ya colocados en una zona del Área Metropolitana de
Caracas y Barinas.
lunes, 27 de enero de 2014
“Historias entre Sanjuanote y Sanfernandote”, @MisPerspectivas
Por Juan
Carlos Trujillo, 22/04/2011
Desde pequeño, mi padre me enseñó el placer de viajar
por las carreteras. Más allá de los peligros implícitos en las vías, existe un
encanto especial al ser pasajero en un vehículo que transita por caminos llenos
de paisajes fabulosos; uno se siente como un espectador ante un Cinemascope.
Sé, que éste placer en específico, fue la razón principal por la cual decidí
ser fotógrafo y por ende, el origen de mi apetito insaciable por nuevas
locaciones, dentro y fuera de Venezuela.
domingo, 26 de enero de 2014
La influencia del ambiente familiar, José María Lahoz G
Por José
María Lahoz García
El ambiente familiar influye de manera decisiva en nuestra personalidad. Las relaciones entre los miembros de la casa determinan valores, afectos, actitudes y modos de ser que el niño va asimilando desde que nace. Por eso, la vida en familia es un eficaz medio educativo al que debemos dedicar tiempo y esfuerzo. La escuela complementará la tarea, pero en ningún caso sustituirá a los padres.
El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. Cada familia vive y participa en estas relaciones de una manera particular, de ahí que cada una desarrolle unas peculiaridades propias que le diferencian de otras familias. Pero el ambiente familiar, sea como sea la familia, tiene unas funciones educativas y afectivas muy importantes, ya que partimos de la base de que los padres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es aprendido en el seno de la familia.
Lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.
El ambiente familiar es el conjunto de relaciones que se establecen entre los miembros de la familia que comparten el mismo espacio. Cada familia vive y participa en estas relaciones de una manera particular, de ahí que cada una desarrolle unas peculiaridades propias que le diferencian de otras familias. Pero el ambiente familiar, sea como sea la familia, tiene unas funciones educativas y afectivas muy importantes, ya que partimos de la base de que los padres tienen una gran influencia en el comportamiento de sus hijos y que este comportamiento es aprendido en el seno de la familia. Lo que difiere a unas familias de otras es que unas tienen un ambiente familiar positivo y constructivo que propicia el desarrollo adecuado y feliz del niño, y en cambio otras familias, no viven correctamente las relaciones interpersonales de manera amorosa, lo que provoca que el niño no adquiera de sus padres el mejor modelo de conducta o que tenga carencias afectivas importantes.
Para que el ambiente familiar pueda influir correctamente a los niños que viven en su seno, es fundamental que los siguientes elementos tengan una presencia importante y que puedan disfrutar del suficiente espacio:
1. AMOR
2. AUTORIDAD PARTICIPATIVA
3. INTENCIÓN DE SERVICIO
4. TRATO POSITIVO
5. TIEMPO DE CONVIVENCIA
viernes, 24 de enero de 2014
Estrategias para el control del Pez León en el Caribe Venezolano, @ecopracticas
El Pez León en Venezuela
El pez león (Pterois volitans, P. miles) es un
representante de la familia Scorpaenidae, característico de las aguas de los
océanos Índico y Pacífico. Muy llamativo por sus vistosos colores corporales y
lo ornamentado de sus aletas, la especie siempre ha resultado muy atractiva
para los aficionados del acuarismo, quienes han incentivado su comercio
internacional facilitando su exportación a partir de estas aguas.
A consecuencia de ello, ha sido introducido posiblemente de forma
accidental en las aguas del Atlántico occidental y se ha convertido en una
plaga, ya que representa una seria amenaza para la fauna local de peces e
invertebrados sobre de los cuales se alimenta y un riesgo para el equilibrio de
los ecosistemas marinos de la región. Por otra parte, la naturaleza tóxica de
la sustancia que puede ser inoculada por medio del contacto con las espinas de
sus aletas dorsal, pectoral y pélvicas hace que sea una especie de cuidado y
consideración desde el punto de vista de salud pública, debido a lo doloroso de
las lesiones que puede causar al bañista desprevenido o a quien manipule al pez
de forma indebida.
Numerosas iniciativas se han venido desarrollando a lo largo de los
diferentes países de la región donde se ha venido reportando su presencia,
muchas de las cuales buscan mantener bajo control las poblaciones de esta
especie. Pensar en la erradicación total luce poco probable y algunos esfuerzos
en este sentido pueden resultar extremadamente costosos y poco prácticos.
La presente iniciativa, fruto del trabajo de varias organizaciones y que
cuenta con los aportes de buzos y pescadores voluntarios dispuestos a compartir
la información recopilada durante sus avistamientos, busca conocer el avance de
la invasión de estas especies a lo largo de la costa de Venezuela, con miras a
poder estar preparados en la implementación de planes de continencia y el
desarrollo de investigaciones que nos permitan conocer mejor su ecología y
biología en nuestras aguas.
Visita la página:
Malcriadores profesionales, Enrique Orschansky
Por Dr. Enrique Orschansky, 19/01/2013
En los últimos 50 años, nuestro estilo de vida familiar cambió drásticamente como consecuencia de un nuevo sistema de producción. La inclusión de la mujer en el circuito laboral llevó a que ambos padres se ausenten del hogar por largos períodos, creando como consecuencia el llamado “síndrome de la casa vacía”.
El nuevo paradigma implicó que muchos niños quedaran a cargo de personas ajenas al hogar o en instituciones. Esta tercerización de la crianza se extendió y naturalizó en muchos hogares.
Algunos afortunados todavía pueden contar con sus abuelos para cubrir muchas tareas: la protección, los traslados, la alimentación, el descanso y hasta las consultas médicas. Estos privilegiados chicos tienen padres de padres, y lo celebran eligiendo todos los apelativos posibles: abu, abuela/o nona/o bobe, zeide, tata, yaya/o opi, oma, baba, abue, lala, babi, o por su nombre, cuando la coquetería lo exige.
Los abuelos no sólo cuidan, son el tronco de la familia extendida, la que aporta algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e identidad, factores indispensables en los nuevos brotes.
La mayoría de los abuelos siente adoración por sus nietos. Es fácil ver que las fotos de los hijos van siendo reemplazadas por las de estos. Con esta señal, los padres descubren dos verdades: que no están solos en la tarea, y que han entrado en su madurez.
El abuelazgo constituye una forma contundente de comprender el paso del tiempo, de aceptar la edad y la esperable vejez. Lejos de apenarse, sienten al mismo tiempo otra certeza que supera a las anteriores: los nietos significan que es posible la inmortalidad. Porque al ampliar la familia, ellos prolongan los rasgos, los gestos: extienden la vida. La batalla contra la finitud no está perdida, se ilusionan.
Los abuelos miran diferente. Como suelen no ver bien, usan los ojos para otras cosas. Para opinar, por ejemplo. O para recordar. Como siempre están pensando en algo, se les humedece la mirada; a veces tienen miedo de no poder decir todo lo que quieren.
La mayoría tiene las manos suaves y las mueven con cuidado. Aprendieron que un abrazo enseña más que toda una biblioteca. Los abuelos tienen el tiempo que se les perdió a los padres; de alguna manera pudieron recuperarlo. Leen libros sin apuro o cuentan historias de cuando ellos eran chicos. Con cada palabra, las raíces se hacen más profundas; la identidad, más probable.
Los abuelos construyen infancias, en silencio y cada día. Son incomparables cómplices de secretos. Malcrían profesionalmente porque no tienen que dar cuenta a nadie de sus actos. Consideran, con autoridad, que la memoria es la capacidad de olvidar algunas cosas. Por eso no recuerdan que las mismas gracias de sus nietos las hicieron sus hijos. Pero entonces, no las veían, de tan preocupados que estaban por educarlos. Algunos todavía saben jugar a cosas que no se enchufan.
Son personas expertas en disolver angustias cuando, por una discusión de los padres, el niño siente que el mundo se derrumba. La comida que ellos sirven es la más rica; incluso la comprada. Los abuelos huelen siempre a abuelo. No es por el perfume que usan, ellos son así. ¿O no recordamos su aroma para siempre?
Los chicos que tienen abuelos están mucho más cerca de la felicidad. Los que los tienen lejos, deberían procurarse uno (siempre hay buena gente disponible).
Finalmente, y para que sepan los descreídos: los abuelos nunca mueren, sólo se hacen invisibles.
http://www.lavoz.com.ar/opinion/malcriadores-profesionales
miércoles, 22 de enero de 2014
Conoce la Fundación Regalando Sonrisas, @FRSonrisas
En la actualidad apoyan a instituciones como la Fundación Amigos del Niño con Cáncer, Sociedad de amigos del niño y el anciano, Centro Crecer, Rincón Infantil San Edmundo y Hogar San Onofre a través de sus cuatro programas bandera: Regalando Sonrisas, Cuando Sea Grande, Sonrisas Especiales y Un Kilo por una Sonrisa.
El activo más importante de la Fundación Regalando Sonrisas es el voluntariado, conformado por excelentes seres humanos que semana a semana entregan cuerpo y alma en las diferentes actividades que se llevan a cabo para cumplir sus objetivos.
Terecay Educa y Recrea ha sido un colaborador permanente de la estupenda labor que realiza La Fundación, a través de entrenamiento del voluntariado que los apoya y participando en algunas de las maravillosas actividades que realizan.
Para continuar con su labor desinteresada y sin fines de lucro, los invitamos a visitar su página web y donar, contribuya para hacer niños felices y bien atendidos.
http://www.regalandosonrisas.org/
martes, 21 de enero de 2014
Animales en peligro de extinción: Caimán de la Costa
En el Campamento Terecay, conocemos la importancia de preservar los animales en peligro de extinción, no solo de la zona donde nos encontramos en Guarico, sino también de toda nuestra fauna a lo largo del territorio de Venezuela, es por esto que quisimos mostrarle algunos animales que están en peligro y que debemos cuidar con mucha responsabilidad y cariño.
Caimán de la Costa
Crocodylus acutus Cuvier 1807
Reptilia,
Crocodilia, Crocodylidae
Descripción: Es una de las especies de cocodrilo
más grandes del Neotrópico. El macho mide de 5 a 7 m de longitud, mientras que
la hembra alcanza su madurez sexual cuando mide entre 1,8 y 2,5 m. Su color es
desde gris pálido, algo amarillento y con cierto tinte verdoso, hasta un gris
oscuro o negruzco en los individuos más viejos. La hembra pone de 15 a 47
huevos, los cuales son incubados durante 70 a 90 días. Es una especie carnívora
muy generalista, capaz de consumir gran variedad de presas como insectos,
cangrejos, peces, tortugas, babas y aves acuáticas [1,2,3].
Distribución: Su distribución se extiende desde el
sur de la península de Florida en los Estados Unidos, hasta México y a lo largo
de las costas atlántica y pacífica de Centroamérica, islas del Caribe (Cuba,
Jamaica, Haití y República Dominicana) y norte de Suramérica (Colombia,
Ecuador, Perú y Venezuela) [3,4,5,6]. Hasta principios del siglo XIX era
abundante en las costas venezolanas desde la boca del río San Juan y el golfo
de Paria en Sucre, hasta la cuenca del lago de Maracaibo [2,5,6,7,8]. Su
distribución actual está reducida a una veintena de subpoblaciones pequeñas y
aisladas en la costa de los estados Zulia, Falcón,Aragua y Miranda [8,9,10,11].
Se ha señalado su presencia en la isla de Margarita, pero se considera
localmente extinto [5,7,12]. Habita entre el nivel del mar y los 400 m de
altitud, en gran variedad de cuerpos de agua. Su presencia en mar abierto es
ocasional [7,13].
Nombres
comunes: Caimán de la Costa, Cocodrilo
americano, Caimán aguja, American crocodile
Situación
En Venezuela sus
poblaciones están severamente reducidas y su distribución actual es sólo un
relicto de la pasada, estimada en menos de 20% de su extensión original
[2,3,10,12,13,14]. Persiste en pequeñas poblaciones aisladas y dispersas. La
presión sobre los ejemplares más grandes ha modificado la estructura de edades
de sus poblaciones, por lo que rara vez se observan ejemplares mayores a 3 m de
longitud [5,7]. Algunas poblaciones pueden considerarse relativamente
saludables, como las que se encuentran en la represa Játira-Tacarigua (Falcón),
en el río Yaracuy, en la represa de Pueblo Viejo (Zulia) y en el Parque
Nacional Laguna de Tacarigua (Miranda) [10,15]. En 1997, se estimó poco más de
500 ejemplares adultos, cantidad similar a lo considerado diez años atrás,
incluyendo algunas recuperaciones poblacionales, principalmente en áreas como
los parques nacionales Morrocoy y Laguna de Tacarigua [5,11,15]. La presión
humana sobre la especie parece haberse estabilizado y es posible que esté
disminuyendo, pero no ha cesado [11]. A escala internacional la IUCN la
clasifica Vulnerable de extinción [14,16,17].
En Colombia se le
considera En Peligro Crítico, y virtualmente Extinto en el norte de Perú y
Ecuador [1,5]. La población de Florida (EE. UU.) es de aproximadamente 20
hembras reproductivas [14].
Amenazas
En Venezuela su principal
amenaza es la destrucción de hábitat por contaminación de los ríos, o por
disminución del caudal a causa de la deforestación de las márgenes y cabeceras
[2,10]. Los caimanes adultos son eliminados por considerarlos dañinos, los
juveniles son capturados para la venta o la cría en cautiverio y los nidos son
saqueados para obtener los huevos como alimento y con fines medicinales [5,15].En
el pasado, pescadores locales saqueaban entre 12 y 17 nidos al año en el Parque
Nacional Laguna de Tacarigua, lo que frenó su recuperación poblacional
[2].Actualmente, dicha población pudiera superar los 100 individuos [15]. No
obstante, es frecuente la muerte de más de 10 animales al año en redes y se
sigue reportando la captura ilegal de animales en zonas aledañas.
Conservación
En el ámbito internacional
está incluida en el Apéndice I del CITES [18]. En Venezuela se establece su
veda indefinida mediante el Decreto N° 1.485 (11/09/96) y es declarada Especie
en Peligro de Extinción por medio del Decreto N° 1.486 (11/09/96) [19,20]. Sus
poblaciones han sido censadas y monitoreadas con intensidad [12,21]. Está
presente en numerosas áreas protegidas como las reservas de fauna Ciénagas de
Juan Manuel, Aguas Blancas y Aguas Negras y Tucurere; los refugios de fauna
silvestre Ciénaga de Los Olivitos y Cuare, y los parques nacionales Morrocoy, Laguna
de Tacarigua y Henri Pittier [6,11,15,22,23]. Se ha evaluado y adelantado la
cría en cautiverio con fines de repoblación; de hecho, más de 500 juveniles
criados en cautiverio han sido liberados y los resultados sugieren el gran
potencial de esta actividad [2,21,22,24,25]. Urge un plan de conservación
integral que considere la reintroducción de animales en áreas de donde fue
extirpado [12]. Es clave el diseño de actividades complementarias, como el
control de la contaminación de los cauces de ríos, el mantenimiento del volumen
de agua dulce en albuferas y estuarios, el fortalecimiento de la guardería, el
desarrollo de campañas de concientización y educación ambiental, brindar la
protección legal
necesaria y el control de
animales con mayor tamaño corporal [5,6,15,18,25].
Referencias:
[1] Rodríguez Melo 2002. [2] Seijas
1991. [3] Thorbjarnarson et al. 1992a. [4] Caula 1982. [5] Muñoz 1987a. [6] Muñoz
1987b. [7] Medem 1983. [8] Seijas 1986b. [9] Seijas 1988. [10] Seijas 1990b.
[11] Arteaga 1997. [12] A. Arteaga obs. pers. [13] A.E. Seijas com. pers. [14] Groombridge 1982. [15] Arteaga
& Gómez 2000. [16] IUCN 1994. [17] IUCN 2007. [18] CITES 2006. [19]
Venezuela 1996a. [20] Venezuela 1996b. [21] Seijas et al. 1990. [22] Arteaga 1998. [23] Pirela
1991. [24] Arteaga 1991. [25] Rodríguez &
Rojas-Suárez 2003.
Autor: Alfredo Arteaga
Tomado del
Libro Rojo de la Fauna Venezolana.
Tercera Edición
año 2008
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