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martes, 11 de noviembre de 2014

El origen de palabras y expresiones venezolanas, Parte 2, @RubenDVillegas



Por Ruben Villegas, agosto 2013

Continúo con esta investigación, en parte y especulación en otras, donde vemos el origen de algunas palabras y expresiones venezolanas.

Buhonero: Se trata de un vendedor informal o ambulante. Abundan en una economía como la nuestra donde la oferta de empleos y oportunidades de comenzar PYMEs formalmente se tornan toda una odisea burocrática. La palabra es una deformación de buhón que a su vez fue deformada de bufón. Bufón proviene del inglés “Buff” que se refiere a la jerga y estrategias de los vendedores callejeros para vender sus mercancías.

Chévere: Según Fernando Ortíz, antropólogo cubano, citado por Alexis Marquez, la palabra deriva del árabe “Sebede” que significa vestirse con elegancia. En Venezuela se utiliza para señalar que algo tiene mucha calidad y gusta. Posiblemente su origen como la conocemos sea cubano y se haya popularizado en nuestro país a partir de los años 40. Otros investigadores dicen que esta palabra viene del idioma africano, del yoruba "ché egberi"


Muérgano: Proviene “moranger” que en inglés se usaba para designar a los compañeros del pirata Morgan. Se dice que durante el siglo XIX este pirata desembarcó en Maracaibo y realizó saqueos y otros crímenes, lo cual originó que dicha palabra se venezolanizara y se usase para señalar a alguien que actúa de mala fe.

Pajúo: Luego de buscar infructuosamente su origen, me aventuro a especular que nació debido a que, los jóvenes luego de masturbarse o hacerse la paja en lenguaje coloquial, quedaban atontados o aletargados, un efecto colateral de la prolactina y oxitocina producida luego de la eyaculación. Quedaban pues, pajuo, atontados, lentos en sus labores, lo cual es su significado actual.


Cuaima: Es una serpiente familia de las cascabel y tiene uno de los venenos mas potentes de la región. Es negra en el lomo y blanquecina en el vientre. Suele actuar con mucho sigilo pero a la vez con mucha agresividad. Quizás por estas características es que los venezolanos llamamos de esta forma a las mujeres de carácter imponente, celosas y en algunos casos muy posesivas.

Cazar Güire o Güiro: El Güire es una especie de pato que habita en el llano venezolano. Su carne es muy apetecida. Para cazarlo es necesario hacerlo con el mayor sigilo, escondido entre los matorrales que rodean las lagunas donde se posa para evitar que escape. Usamos esta expresión para denotar que hay alguien escondido o que no muestra interés en una situación pero está muy pendiente de su oportunidad para entrar en acción, “Cazando Güire”.


martes, 4 de febrero de 2014

El origen de palabras y expresiones venezolanas, Parte 1, @RubenDVillegas


 Por Ruben Villegas, Junio 2013

Los venezolanos tenemos expresiones coloquiales muy nuestras. Frases, refranes, palabras que se perderían en cualquier traducción oficial y rígida. El origen de algunas se pierden en la historia, muchas vienen de vocablos en otros idiomas que fueron “venezolanizados” en la jerga popular.
Veamos algunos de ellos y su origen.

Musiú: Lo usamos para referirnos a un extranjero o alguien con apariencia de forastero. Viene del vocablo francés “Monsieur” que significa “Señor”.

Chamo: Una palabra que nos distingue en muchos países de Latinoamérica. Viene de “Chum” que en inglés significa amigo o camarada.

Dar la cola: Lo utilizamos para la acción de pedir un aventón, que nos lleven a algún lugar. Se cree que viene de la guerra de la independencia donde los soldados rasos le pedían a oficiales amigos que los llevasen en la grupa o cola del caballo para descansar los pies en sus largas travesías.

Jalar Bola: Se utiliza como expresión vulgar de adular, halagar exageradamente a alguien o intentar persuadirlo de forma zalamera o insistente. El “jalabola” es quien ejecuta la acción. Contrario a lo que se cree no tiene nada que ver con halar testículos, cosa que sería dolorosa. Su origen data de las viejas cárceles venezolanas donde los presos usaban grilletes. Aquellos con mayor poder económico o influencia tenían a su “jalabolas” particular que los ayudaba a cargar o arrimar las pesadas bolas de hierro que tenían aferradas a sus tobillos con cadenas.

Corotos: Sinónimo popular de cosas, objetos genéricos. El expresidente Antonio Guzman Blanco tenía una gran colección de cuadros del artista francés Jean Baptiste Corot. Cada vez que tenía que cambiar de residencia le pedía a los empleados y personas de la servidumbre “¡Cuidado con los Corots! Para que tuvieran precaución al embalar y trasladar los cuadros. Luego estos empleados fueron generalizando la palabra a todos los objetos de la casa.

Echarse los palos: Beber licor. Al abolirse la esclavitud, los hacendados se negaron a pagarle a sus antiguos sirvientes con monedas de plata. Por lo que hacían tablillas con el sello de la hacienda para que pudieran ser canjeadas en las pulperías y bodegas por víveres. Muchos preferían comprar licor por lo que pedían “un palito de ron”, “un palo de miche”, etc. Al tener que contar en que habían despilfarrado las tablillas o palitos decían “me eché los palos”.

Dejar el pelero: Significa huir rápidamente de un lugar. Se dice que los indígenas venezolanos al seguir el rastro de una presa decían que la misma había salido corriendo al dejar rastros de pelo en el suelo o en la pared de su refugio. “Dejó el pelero” al sentirse amenazada.

Echarle pichón: Significa hacer un esfuerzo para lograr algo. En los antiguos pueblos y ciudades venezolanas, el agua se obtenía de bombas o fuentes públicas que había que utilizar con esfuerzo físico. Estas bombas tenían un letrero que decía “Push on”, para indicar que había que empujar la palanca para lograr extraer el agua. Al venezolanizarse quedó la expresión “Echarle pichón” para señalar a alguien que tenía que sacar el agua haciendo fuerza en la palanca.