viernes, 12 de junio de 2015

Guacamaya Verde: Animales en peligro de extinción en Venezuela


Guacamaya verde
Ara militaris Linnaeus 1766
Aves
Psittaciformes
Psittacidae  En Peligro C2a(ii)

Descripción: Guacamaya muy llamativa de gran tamaño que mide entre 70 y 85 cm. Su coloración es verde oscura, con una diadema escarlata. Parte de la cara está desprovista de plumas con listas finas pardas y rojas. Las alas tienen el extremo azul, al igual que la cola, la cual es larga y puntiaguda con parche rojo hacia la mitad. Frecuentemente se le ve en solitario, en pareja o formando bandadas numerosas [1,2].

Distribución: Se le localiza en las regiones tropicales y subtropicales desde el norte de México hasta Suramérica. Posee una distribución altamente fragmentada y con poblaciones pequeñas representadas por tres subespecies. Ara militaris mexicana en México, Ara militaris boliviana restringida al sur de Bolivia y norte de Argentina, y una tercera raza, Ara militaris militaris, cuya distribución es más extendida pero con tres parches aislados, uno al norte de Venezuela, otro en la sierra de Perijá entre Venezuela y Colombia hasta el norte de Ecuador, y el tercero con una población aislada al norte de Perú. En Venezuela se le reporta para los estados Aragua,Vargas,Miranda, Guárico, Zulia (sierra de Perijá) y es probable su presencia en Cojedes. Habita principalmente en bosques deciduos, riparinos y estacionalmente en bosques húmedos y zonas semiáridas [1,2,3,4,5,6].

Nombres comunes: Guacamaya verde, Guacamaya militar
Military macaw

Situación

Es la guacamaya más amenazada en Venezuela. Su distribución actual probablemente sea un relicto de la pasada, y se estima que sus tamaños poblacionales han decrecido drásticamente. Resalta su distribución localizada, irregular y con poblaciones pequeñas. Se ha estimado una población total de 5.000 a 10.000 individuos para toda su área de distribución, siendo bastante probable que las poblaciones más pequeñas se encuentren en Venezuela [6,7]. En el ámbito global se le reporta como Vulnerable [8,9]. En Colombia es clasificada como Vulnerable, con extinciones locales en Medellín [10]. En Ecuador se le considera En Peligro y es reportada sólo para cinco localidades aisladas entre sí [11]. En Perú se le clasifica en situación Indeterminada [12]. En México se le reporta En Peligro y con varias extinciones locales. En Guatemala y Argentina se le considera Extinta ya que no existen reportes desde 1991 [13,14].

Amenazas

Combinado con la pérdida acelerada de su hábitat, el comercio ilegal de aves para mascota amenaza a la gran mayoría de las guacamayas. El número de especies amenazadas es más alto para los psitácidos que para cualquier otra familia de aves, puesto que de más de 300 especies, 57 se encuentran listadas en alguno de los Apéndices de la Convención Internacional de Comercio de Especies de Flora y Fauna Silvestres en Peligro (CITES). Si bien en Venezuela es poco solicitada y su cautiverio es menos frecuente que el de otras guacamayas, se conoce con certeza que es comercializada regularmente para el tráfico local y nacional de mascotas, siendo esto particularmente alarmante tanto en la región central como en la sierra de Perijá. Su hábitat puede considerarse en grave peligro, puesto que está siendo deforestado e intervenido sustancialmente. Las amenazas de tráfico y de deterioro y destrucción de hábitat, ocurren incluso dentro de áreas protegidas. Estas amenazas se repiten para los otros países, siendo Bolivia el país que aporta mayor número de ejemplares al tráfico internacional [8,15].


Conservación

A escala internacional se encuentra incluida en el Apéndice I del CITES [16]. En Venezuela ha sido declarada Especie en Peligro de Extinción mediante el Decreto N° 1.486 (11/09/96) [17].Algunas poblaciones están protegidas por los parques nacionales Guatopo, Sierra La Culata y Sierra de Perijá. También se encuentra presente en pequeñas localidades de los parques nacionales El Ávila y Henri Pittier, donde su presencia es casual y esporádica. Ha sido reproducida con éxito en el Zoológico Gustavo Rivera de Falcón. Se requiere profundizar las investigaciones sobre su situación actual, realizar censos de los tamaños poblacionales de la especie y evaluar el impacto ocasionado en las poblaciones silvestres por la extracción ilegal. Se recomienda además la realización de estudios de las relaciones taxonómicas existentes entre las diversas poblaciones [15].

Referencias:
[1] Forshaw 2006.
[2] Phelps & Meyer de Schauensee 1979.
[3] Hilty & Brown 1986.
[4] Desenne & Strahl 1994.
[5] Hilty 2003.
[6] Hilty & Brown 1986.
[7] Lambert et al. 1992.
[8] BirdLife 2000.
[9] IUCN 2007.
[10] Renjifo et al. 2002.
[11] Granizo et al. 2002.
[12] Pulido 1991.
[13] Snyder et al. 2000.
[14] Bertonatti & González 1993.
[15] Rodríguez & Rojas-Suárez 2003.
[16] CITES 2006.
[17] Venezuela 1996b.

Autores: Franklin Rojas-Suárez, Christopher J. Sharpe
Ilustración: Robin Restall
Tomado: Libro Rojo de la Fauna Venezolana 2008


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