lunes, 29 de junio de 2015

Cómo poner límites a nuestros hijos

Por Lara Alcaide


A pesar de que tener un hijo es una de las mejores cosas que existen en el mundo, lo cierto es que desempeñar la labor de padres y educarle es algo más complicado de lo que podemos pensar a simple vista. Y, precisamente, resulta tan difícil porque tenemos que combinar el cariño con la educación en valores, por mucho que nos cueste limitar e incluso regañar a nuestros hijos.

Aquello que le inculquemos hoy en día a nuestro hijo, será lo que permanecerá en su interior en su posterior vida adulta. En contraposición, los límites que no les pongamos en su niñez serán imposibles de interiorizar en su adolescencia, por lo que tenemos que comenzar desde el principio a educar. ¿Quieres saber cómo? En este reportaje, te lo contamos.

Establecer límites claros

Lo primero que debemos saber, a la hora de educar y establecer límites a nuestros hijos, es que éstos deben ser muy claros. No podemos dudar en lo que vayamos a enseñarles ni interponer límites que nosotros mismos desempeñamos, puesto que estaríamos ante una gran contradicción.


'Pórtate bien', 'sé bueno', 'no hagas eso'...son frases que solemos decir o escuchar cuando se trata de corregir o enseñar a los niños, sin embargo, ¿qué significa exactamente ser bueno? Es preferible enseñarle a nuestros hijos acciones concretas, como por ejemplo, 'no digas palabrotas', que aquellos límites que no están completamente claros, les facilitará bastante la comprensión.

Firmeza en nuestras decisiones

Podemos equivocarnos en muchas de las decisiones que tomamos diariamente acerca de la vida de nuestros hijos, somos personas y es algo que no puede evitarse. Por eso, es normal que dudemos, ocasionalmente, sobre qué debemos hacer. Sin embargo, cuando se trate de establecer límites claros que nuestros hijos están incumpliendo y sabemos qué no podemos permitir, la firmeza debe ser imprescindible.


Los límites se aplican mejor con un tono seguro, sin gritos y con un gesto serio. Si suavizamos los límites daremos la oportunidad a nuestros hijos de pensar que tienen la opción de obedecer o no. A pesar de la necesidad de firmeza, debemos saber que no implica una autoridad extrema ni mucho menos, simplemente la necesidad de no cambiar de no dejarnos llevar por la dulzura de los niños cuando necesitan un castigo o una pequeña regañina.

Explica el por qué y premia lo positivo

Los límites no significan únicamente castigar o regañar cuando nuestros hijos se portan mal. Probablemente, habréis escuchado alguna vez a algún padre decirles a sus hijos 'porque lo digo yo y punto'. Esta es una de las peores frases que podéis decir cuando estéis enfadados. Es necesario que nuestros hijos conozcan el por qué de sus límites porque si no lo entienden no los van a cumplir.


Además, no sólo debemos estar pendientes de todo lo negativo. Los niños son más receptivos a hacer lo que se les pide si se les refuerza con algo positivo. Por ello, es preferible decirle a los niños qué es lo que deben hacer antes de lo que no deben hacer, para evitar que piensen que siempre hacen todo mal. Así, aseguraremos muchos de sus correctos comportamientos futuros.


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jueves, 25 de junio de 2015

Proyecto Alcatraz, ejemplo de la Venezuela posible, por @ronsantateresa




Cómo detectar deficiencias de nutrientes

08/06/2015


Una dieta saludable puede proveerle al cuerpo todo lo que necesita. Sin embargo, el atareado estilo de vida de hoy en día hace que nuestros hábitos alimenticios dejen bastante que desear. Esto puede ocasionar deficiencias de nutrientes y vitaminas que se manifiestan visiblemente en distintas partes del cuerpo. Es importante que sepas a qué síntomas debes prestarle atención para saber cómo tratarlos.


EN LA CABEZA

Cabello seco: Es un síntoma de una deficiencia de ácidos grasos esenciales.

Aparición prematura de canas: Indica que el cuerpo no está recibiendo los niveles necesarios de vitamina B5.

Caída del cabello: Indica una deficiencia de ácido fólico, ácidos grasos esenciales o vitaminas B5 o B6. Ten en cuenta que la toxicidad ambiental también puede ocasionarla.


Caspa: Suele ser un síntoma de una deficiencia de ácidos grasos esenciales, antioxidantes -especialmente el selenio- o vitaminas del complejo B.

Exceso de cera en los oídos: Es una manifestación de una falta de ácidos grasos esenciales.

EN LA BOCA

Lengua pálida y agrietada: Señala que los niveles de hierro presentes en el organismo no son suficientes.

Lengua agrietada y dolorosa: Este síntoma indica una deficiencia de vitamina B3.

Legua suave pero dolorida: Indica que es necesario consumir más ácido fólico.

Labios agrietados: Se ponen así cuando falta vitamina B2.


Encías sangrantes: Son el resultado de un consumo inadecuado de vitamina C y bioflavonoides.

Boqueras: Aparecen cuando existe una deficiencia de vitaminas del complejo B.

EN LAS MANOS

Uñas blandas o quebradizas: Indican una deficiencia de magnesio.

Marcas blancas y/o surcos en las uñas: Aparecen cuando los niveles de zinc en el cuerpo son reducidos.

Padrastros e inflamación en las cutículas: Estos síntomas también pueden indicar una deficiencia de zinc.


Manos frías: Indican una deficiencia de magnesio, hierro, vitamina E o vitamina B3. El síntoma también puede tener su origen en afecciones tales como el hipotiroidismo y la fatiga crónica.

Palmas amarillentas: Son un claro indicador de un exceso en el consumo de betacarotenos.

EN LA PIEL

Estrías: Su aparición en la piel indica una deficiencia de zinc.

Sangrado espontáneo: Sucede cuando el cuerpo no cuenta con niveles suficientes de vitamina C o K.

Piel seca y descamada: Esto ocurre cuando existe una deficiencia de ácidos grasos esenciales, vitamina A o E.

Aparición frecuente de hematomas: Señala que no se posee suficiente vitamina K, C o E.


Lenta cicatrización de las heridas: este síntoma indica una deficiencia de vitamina A, vitamina C o zinc.

Acné: Suele ser ocasionado por una deficiencia de zinc y vitamina A.

EN LOS OJOS

Cataratas: Se trata de una manifestación de una falta de cromo o un exceso de radicales libres.

Bolsas u ojeras: Aparecen cuando hay una deficiencia de vitamina C o K.



miércoles, 24 de junio de 2015

5 frases que deberías decirle a tus hijos todos los días


17/06/2015

Algunos padres apenas tienen tiempo para disfrutar de sus hijos debido a las prisas diarias, las preocupaciones, el trabajo, las responsabilidades domésticas? Las tareas se acumulan y a veces dejan muy poco espacio para hablar con los niños y pasar tiempo de calidad con ellos. Sin embargo, los niños necesitan la cercanía emocional de sus padres, por lo que debes cerciorarte de que tu hijo sabe que le amas y que es importante para ti.Aunque existen muchas maneras de expresar el cariño, a veces es importante ponerlo en palabras. De hecho, sería conveniente que no dejes pasar un día sin decirle a tu hijo cuánto le quieres. Los mensajes de amor nunca caen en saco roto, sino que son pequeños ladrillos con los cuales los niños construyen su autoestima y autoconfianza para el futuro.No debemos olvidar que lo que el niño piense de sí mismo, dependerá en gran medida de los mensajes que le transmiten sus padres. La información y la valoración que reciben de sus actos son fundamentales para que construyan la imagen de sí mismo. Por tanto, su desarrollo está en estrecha sintonía con los gestos de afecto, la dedicación y los comentarios que los padres le dedican cada día.

Asegúrate de que tu hijo sepa cuánto le quieres

"Eres muy especial". Es muy importante que el niño comprenda que es único, diferente y especial. De esta forma no solo se sentirá más amado y apreciado sino también más seguro y confiado. Es una forma estupenda para hacerle saber que aunque tiene defectos y puede equivocarse, también tienen cualidades maravillosas que le distinguen del resto.
"Te quiero mucho". A través de sus actos, los padres les demuestran todos los días a sus hijos que le quieren. Sin embargo, expresar ese cariño en palabras nunca está de más. Hay días difíciles, días en los que puedes haber perdido la paciencia y has regañado a tu hijo, estas palabras servirán para decirle que, pase lo que pase, nunca dejarás de amarle. Recuerda que la aceptación incondicional es la base para una buena autoestima.
"Me haces feliz". Los hijos son una enorme fuente de satisfacción y felicidad; por eso, no esperes una ocasión especial, dile todos los días cuán afortunada eres por tenerle. De esta manera le estarás diciendo que es muy importante para ti, que es un motivo de felicidad y orgullo. Recuerda que cuando los niños ven a sus padres preocupados, pueden sentirse culpables. Hazle saber que no es así.
"Confío en ti". Los pilares de la autoconfianza y la autoeficacia se construyen en la más tierna infancia. Si confías en tu hijo, este confiará en sus capacidades y se convertirá en un adulto seguro de sí mismo. Recuerda que los niños se frustran con facilidad y se decepcionan con rapidez cuando no logran los resultados previstos. Por eso, es importante que cada día alimentes su autoconfianza. El niño debe saber que confías en sus capacidades y en su voluntad para seguir adelante, a pesar de los errores.
"Me gusta cuando...". No se trata de lisonjear para adular, sino de puntualizar los aspectos positivos del niño, aquellos que más nos agradan y que desearíamos potenciar. De hecho, a menudo los padres cometen el error de centrarse más encastigar los comportamientos negativos que en enaltecer las conductas positivas. Por eso, es conveniente que siempre te centres en las cualidades positivas del niño, y que se las hagas notar. De esta forma, no solo sabrá exactamente lo que esperas de él sino que también desarrollará una imagen más positiva de sí mismo.



martes, 23 de junio de 2015

La importancia de masticar bien los alimentos


Por  Rosina Albano  03/05/2015

Cuando hablamos de mejorar nuestra salud, no se trata sólo de lo que comemos sino cómo lo comemos. La digestión comienza en la boca, donde el contacto con los dientes y las enzimas digestivas en nuestra saliva descomponen los alimentos. Pero hoy en día la mayoría de nosotros aceleramos toda la experiencia de comer, apenas reconociendo lo que estamos poniendo en nuestra boca. Comemos mientras estamos distraídos -trabajando, leyendo, hablando y viendo la televisión, prácticamente tragando entera nuestra comida. En promedio masticamos cada bocado sólo ocho veces. No es de extrañar por qué muchas personas tienen problemas digestivos.

Hay muchas buenas razones para tomarte el tiempo de masticar tu comida:

- La saliva descompone los alimentos en azúcares simples, creando un sabor dulce. Cuanto más masticamos, más dulce se vuelve nuestra comida, por lo que los antojos de un postre disminuyen.
- Masticar reduce el malestar digestivo y mejora la asimilación, permitiendo que nuestros cuerpos absorban la máxima nutrición de cada bocado.
- Masticar más produce más endorfinas - sustancias químicas del cerebro responsables de la creación de sentimientos de bienestar.
- También es útil para bajar de peso, porque cuando estamos masticando bien, somos más propensos a notar cuándo estamos llenos.
- De hecho, masticar puede promover el aumento de la circulación, de la inmunidad, de la energía y resistencia, así como mejorar la salud de la piel y estabilizar nuestro peso.
- Tomarte el tiempo necesario en cada comida, comenzando con la masticación, permite que disfrutes de toda la experiencia de comer: los olores, sabores y texturas. Te ayuda a dar gracias, mostrar tu agradecimiento por la abundancia en tu vida y desarrollar la paciencia y el autocontrol.

El poder de la masticación es tan grande que hay historias de sobrevivientes de los campos de concentración que, cuando otros no pudieron, lograron sobrevivir con muy poca comida masticando sus magras raciones hasta 300 veces por bocado. Para la mayoría de nosotros 300 veces es una meta de enormes proporciones y poco realista. Sin embargo, puedes experimentar los beneficios de masticar, aumentando a 30 masticaciones por bocado. Pruébalo a ver cómo se siente.

Trata de comer sin la TV, computadora, celular, periódico o una compañía muy ruidosa. En su lugar sólo préstale atención a la comida y la forma en que estás respirando y masticando.

Este tipo de silencio puede ser desconcertante al principio, ya que estamos acostumbrados a un flujo constante de publicidad, noticias, medios de comunicación, el correo electrónico y las demandas de los demás. Pero a medida que crees este nuevo hábito, comenzarás a apreciar el comer sin prisas. Tienes que comer todos los días, ¿por qué no aprender a saborear y disfrutar de ella?



lunes, 22 de junio de 2015

Cómo gestionar la agresividad en los niños

Por Higinia Fernández Peña

¿Qué significa que un niño pegue en el colegio? ¿Qué emoción intenta mostrar? ¿Cómo enseñarle a demostrar su enfado de una manera ‘más social’? Son algunas de las preguntas que la psicóloga experta en niños resolverá.

Cuando un niño pega a otra persona, tendemos a asustarnos, y las palabras “agresividad” y “violencia” aparecen a menudo. Lo que no nos planteamos es qué significan esas palabras.  ¿Qué es ser agresivo? ¿y violento? Resulta que agresivo es alguien que se comporta de forma violenta, y violento es alguien que se deja llevar por la ira. Con esto ya no estamos hablando de conductas, sino de emociones, ya que la ira es una de las 6 emociones básicas que existen (alegría, tristeza, asco, miedo, sorpresa e ira).

Cuando una persona, ya sea niño o adulto, se comporta de una determinada manera, debemos preguntarnos qué pensamiento o emoción le ha llevado a eso, porque una acción no aparece de la nada. Otra cosa será que la persona no sepa identificar qué ha sentido para reaccionar como lo ha hecho.

En el caso de los niños es aún más complejo, puesto que ellos tienen que aprender a reconocer esas emociones primero, y a actuar y transmitirlas de forma adecuada cuando las sienten, y para eso hay que enseñarles.

¿Qué emoción intenta mostrar un niño al pegar?

Un niño que se siente feliz sonríe, un niño triste llora, un niño enfadado…pega o se enrabieta. Los niños aprenden poco a poco el significado de lo que sienten: les enseñamos qué es la cariño y cómo expresarlo, con frases como dale un besito a mamá, pero tendemos a dejar de lado las emociones que no nos parecen buenas.

Una emoción no es positiva o negativa. Estar triste o enfadado no es malo, simplemente no nos gusta sentirnos así y por eso lo rechazamos, pero son emociones que nos ayudan a desarrollarnos como personas y que no podemos eliminar. Cuando perdemos algo o a alguien querido nos sentimos tristes, es la respuesta natural y no se debe negar, rechazar u ocultar. Y si se comete una injusticia con nosotros nos enfadamos, y es lógico y normal hacerlo.

¿Qué debemos hacer como padres para que esto no se repita?

El problema no es el sentimiento, sino lo que hacemos con él, y esa diferencia es lo que debemos transmitir a nuestros hijos. Cuando un adulto tiene un conflicto con otro, suele disponer de varias armas:

- Saber lo que le ocurre (esta energía que me sale de dentro es enfado)
- Saber por qué le ocurre
- Vocabulario y capacidad para dialogar y expresar sentimientos
- Capacidad para buscar soluciones

Sin embargo, un niño pequeño no posee ninguna de estas habilidades, empezando porque no entiende el sentimiento. Solo sabe que, ante una situación le inunda una necesidad de actuar, de soltar toda la energía que se le ha acumulado de pronto y que le lleva a agredir.

Debemos dejarle bien claro a nuestros hijos que pegar no es la conducta apropiada cuando uno se enfada, regañando o incluso castigando cuando la situación sea grave o muy repetitiva. Y siempre, acompañando el NO con un ejemplo de lo que SÍ. Si le decimos a un niño que no debe pegar cuando se enfade, no le estamos dando solución, sólo limitando sus posibilidades. Los niños pequeños necesitan que les demos pautas de actuación para entender bien lo que deben hacer: 'No se pega, si te quitan un juguete, se lo dices a la profe, pero no pegas, ¿está claro?'

Además, podemos hacerles ver qué emoción es la que está sintiendo: te han regañado, y seguramente eso te hace sentir enfadado o triste, para que cada vez les resulte más sencillo reconocer la emoción y recordar qué deben hacer cuando se sienten así.

¿Cómo enseñarle a demostrar su enfado de una manera “más social”?

Lo primero, como ya hemos dicho, es aprender a reconocer el enfado, qué cosas me lo provocan y saber cuándo me estoy enfadando. Eso lo aprenden cuando les explicamos que estamos enfadados y les decimos qué nos ha enfadado (siempre adaptado a su edad), al igual que cuando los vemos enfadados se lo decimos: pareces enfadado, quizá es porque…

Una vez lo reconocen, se trata de que lo digan: "Estoy enfadado por esto / Esto me ha enfadado /me ha molestado que hicieras eso". Compartir esa información ayuda, ya que normalmente los niños pegan para mostrar su enfado, por lo que decir es una forma muy directa de que los demás sepan cómo me siento. Además, normalmente, cuando un niño dice que está enfadado, los demás suelen preguntarle por qué se siente así y buscan hacer las paces o pedir perdón, más aún si hay un adulto de por medio, por lo que los niños aprenden que diciendo cómo se sienten, los otros reaccionan pidiendo perdón o arreglando lo que haya sido que le ha enfadado.

Sin embargo, hay situaciones en las que se enfadan, lo dicen, y el otro no quiere pedir perdón, o lo pide y nuestro niño no quiere “desenfadarse”. En estos casos, podemos intentar explicarles que los demás no siempre quieren admitir que han hecho algo mal y pedir perdón y que no podemos hacer nada por cambiarlo, o que si otra persona nos pide perdón es porque se arrepiente, que todos cometemos errores y que a nosotros nos gusta que nos perdonen cuando hacemos algo mal.

Puede que incluso así no se le pase el enfado. Está bien. Mientras no intenten agredir o perturbar el entorno, pues dejemos que pasen su proceso de enfado y “desenfado” a su ritmo, preguntándoles cada cierto tiempo si quieren incorporarse al juego, charla o actividad o si quieren hacer algo.

¿Cuándo debemos pedir ayuda? ¿A quién acudir?

Cuando todas estas pautas no funcionan y nos vemos sobrepasados por la situación, de tal forma que nuestro hijo no acepta ni cumple normas y se pasa la vida castigado aunque parece que los castigos no le importen ni hagan efecto.

Está bien pedir ayuda cuando vemos que no somos capaces de ver una salida o encontrar una solución. Precisamente para eso están los psicólogos infantiles, para darnos pautas y encontrar otras opciones desde fuera, porque normalmente, una vez que entramos en una rutina, no solemos ver otras posibilidades o simplemente no conocemos otras posibilidades.
Nadie nace sabiendo ser padre y, desde luego, no todos los niños son iguales o les sirven las mismas pautas, por lo que quizá lo que conocemos no sirve y los consejos que nos dan no funcionan. Buscar el apoyo de un profesional no nos hace malos padres, sino que indica un deseo de mejorar y aprender para lograr el bienestar del niño.


jueves, 18 de junio de 2015

Gotas de Ayuda, @Fncancer, Fundación Amigos del niño con cáncer




"Gotas de Ayuda", es un programa de recolección de fondos, que emprendemos por segundo año consecutivo, creado en la Fundación Amigos del Niño con Cáncer con el fin de obtener los recursos necesarios parar cubrir los costos de nuestro Programa Asistencial que provee:

Suministros de Quimioterapia y otros medicamentos antineoplásicos para los tratamientos indicados por los pediatras oncólogos y hematólogos.

Ayudas para exámenes especiales que no se efectúan en los hospitales públicos y que son necesarios para el diagnóstico y control inmediato de los pacientes.

El Programa Gotas de Ayuda de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer, se realiza bajo la figura del "crowfunding" (recolección de fondos), en el cual uniendo las redes sociales, las facilidades para realizar el aporte a través de transacciones bancarias electrónicas y la colaboración de nuestros amigos, iremos sumando en un período de tres meses Gotas de Ayuda (cada una de Bs. 100) hasta lograr la meta de recaudar 60.000 gotas (o más).

En 2014, la meta fue lograda, con lo que pudimos atender a 320 pacientes y realizar 545 exámenes que ayudaron en el diagnóstico y tratamiento. Nuestra meta es ampliar esta ayuda y seguir atendiendo a nuestros pequeños héroes que luchan día a día por su vida.

Tu contribución ayudará a que muchos niños con cáncer se salven accediendo a tiempo a su tratamiento con profesionales adecuados. Hoy en día, gracias a los avances científicos y la prevención a tiempo, se estima una tasa de supervivencia de un 70% a los 5 años para muchas de las variedades histológicas, aún en estados avanzados de la enfermedad.

En Venezuela, no hemos estado ajenos a este desarrollo, la Fundación Amigos del Niño con Cáncer ha jugado un papel fundamental a través de su programa asistencial, garantizando los estudios complementarios a los pacientes para un diagnóstico y estadiaje preciso, así como la quimioterapia en el momento oportuno y durante el tiempo necesario, lo que ha hecho que las tasas de sobrevida en nuestros pacientes hayan superado el 70% a los 5 años. Esto significa calidad de vida en términos de supervivencia.

Te invitamos a sumarte a nuestro Programa Gotas de Ayuda. Ponte una Gota en el Corazón y dona, tu contribución es una nueva oportunidad de vida.

Para más información visita la página:

viernes, 12 de junio de 2015

Guacamaya Verde: Animales en peligro de extinción en Venezuela


Guacamaya verde
Ara militaris Linnaeus 1766
Aves
Psittaciformes
Psittacidae  En Peligro C2a(ii)

Descripción: Guacamaya muy llamativa de gran tamaño que mide entre 70 y 85 cm. Su coloración es verde oscura, con una diadema escarlata. Parte de la cara está desprovista de plumas con listas finas pardas y rojas. Las alas tienen el extremo azul, al igual que la cola, la cual es larga y puntiaguda con parche rojo hacia la mitad. Frecuentemente se le ve en solitario, en pareja o formando bandadas numerosas [1,2].

Distribución: Se le localiza en las regiones tropicales y subtropicales desde el norte de México hasta Suramérica. Posee una distribución altamente fragmentada y con poblaciones pequeñas representadas por tres subespecies. Ara militaris mexicana en México, Ara militaris boliviana restringida al sur de Bolivia y norte de Argentina, y una tercera raza, Ara militaris militaris, cuya distribución es más extendida pero con tres parches aislados, uno al norte de Venezuela, otro en la sierra de Perijá entre Venezuela y Colombia hasta el norte de Ecuador, y el tercero con una población aislada al norte de Perú. En Venezuela se le reporta para los estados Aragua,Vargas,Miranda, Guárico, Zulia (sierra de Perijá) y es probable su presencia en Cojedes. Habita principalmente en bosques deciduos, riparinos y estacionalmente en bosques húmedos y zonas semiáridas [1,2,3,4,5,6].

Nombres comunes: Guacamaya verde, Guacamaya militar
Military macaw

Situación

Es la guacamaya más amenazada en Venezuela. Su distribución actual probablemente sea un relicto de la pasada, y se estima que sus tamaños poblacionales han decrecido drásticamente. Resalta su distribución localizada, irregular y con poblaciones pequeñas. Se ha estimado una población total de 5.000 a 10.000 individuos para toda su área de distribución, siendo bastante probable que las poblaciones más pequeñas se encuentren en Venezuela [6,7]. En el ámbito global se le reporta como Vulnerable [8,9]. En Colombia es clasificada como Vulnerable, con extinciones locales en Medellín [10]. En Ecuador se le considera En Peligro y es reportada sólo para cinco localidades aisladas entre sí [11]. En Perú se le clasifica en situación Indeterminada [12]. En México se le reporta En Peligro y con varias extinciones locales. En Guatemala y Argentina se le considera Extinta ya que no existen reportes desde 1991 [13,14].

Amenazas

Combinado con la pérdida acelerada de su hábitat, el comercio ilegal de aves para mascota amenaza a la gran mayoría de las guacamayas. El número de especies amenazadas es más alto para los psitácidos que para cualquier otra familia de aves, puesto que de más de 300 especies, 57 se encuentran listadas en alguno de los Apéndices de la Convención Internacional de Comercio de Especies de Flora y Fauna Silvestres en Peligro (CITES). Si bien en Venezuela es poco solicitada y su cautiverio es menos frecuente que el de otras guacamayas, se conoce con certeza que es comercializada regularmente para el tráfico local y nacional de mascotas, siendo esto particularmente alarmante tanto en la región central como en la sierra de Perijá. Su hábitat puede considerarse en grave peligro, puesto que está siendo deforestado e intervenido sustancialmente. Las amenazas de tráfico y de deterioro y destrucción de hábitat, ocurren incluso dentro de áreas protegidas. Estas amenazas se repiten para los otros países, siendo Bolivia el país que aporta mayor número de ejemplares al tráfico internacional [8,15].


Conservación

A escala internacional se encuentra incluida en el Apéndice I del CITES [16]. En Venezuela ha sido declarada Especie en Peligro de Extinción mediante el Decreto N° 1.486 (11/09/96) [17].Algunas poblaciones están protegidas por los parques nacionales Guatopo, Sierra La Culata y Sierra de Perijá. También se encuentra presente en pequeñas localidades de los parques nacionales El Ávila y Henri Pittier, donde su presencia es casual y esporádica. Ha sido reproducida con éxito en el Zoológico Gustavo Rivera de Falcón. Se requiere profundizar las investigaciones sobre su situación actual, realizar censos de los tamaños poblacionales de la especie y evaluar el impacto ocasionado en las poblaciones silvestres por la extracción ilegal. Se recomienda además la realización de estudios de las relaciones taxonómicas existentes entre las diversas poblaciones [15].

Referencias:
[1] Forshaw 2006.
[2] Phelps & Meyer de Schauensee 1979.
[3] Hilty & Brown 1986.
[4] Desenne & Strahl 1994.
[5] Hilty 2003.
[6] Hilty & Brown 1986.
[7] Lambert et al. 1992.
[8] BirdLife 2000.
[9] IUCN 2007.
[10] Renjifo et al. 2002.
[11] Granizo et al. 2002.
[12] Pulido 1991.
[13] Snyder et al. 2000.
[14] Bertonatti & González 1993.
[15] Rodríguez & Rojas-Suárez 2003.
[16] CITES 2006.
[17] Venezuela 1996b.

Autores: Franklin Rojas-Suárez, Christopher J. Sharpe
Ilustración: Robin Restall
Tomado: Libro Rojo de la Fauna Venezolana 2008


jueves, 11 de junio de 2015

¿Por qué se han prohibido los dispositivos con #Mercurio?

27/05/2015

Una reciente medida de la Unión Europea prohíbe la comercialización de cualquier dispositivo que contenga MERCURIO.

¿Tan tóxico es este elemento?

El pasado 10 de Abril de 2014 entró en vigor una directiva de la Unión Europea, por la que se prohíbe la comercialización de aparatos que contengan mercurio. Se trata del punto final de un proceso gradual de abandono de este metal, pues hace ya años, décadas en algunos casos, que no es posible adquirirlos en los comercios habituales. Es el caso, por ejemplo, de los termómetros, o de las baterías de mercurio, que desde hace ya tiempo han sido sustituidos por dispositivos equivalentes, basados en otras tecnologías.

El aspecto más visible de la prohibición se refiere a los termómetros, puesto que ya no pueden adquirirse los tradicionales dispositivos de mercurio, que tantas y tantas generaciones han utilizado para medir la fiebre. ¿Quién no recuerda, no hace tantos años, "mirar" la fiebre con el termómetro? La particular operativa requería sacudir primero el termómetro, colocarlo después en la axila, esperar un tiempo prudencial, para luego hacer la lectura buscando el ángulo óptimo, girando el cilindro según su eje, hasta distinguir el nivel de la columna de mercurio. Todo un ritual.

Los termómetros de ambiente también solían ser de mercurio. Podían romperse con facilidad, ya fuera por caída accidental, o por traviesa manipulación de los chiquillos de la casa. En este último caso, la travesura tenía su premio, la posibilidad de perseguir y jugar durante largo tiempo con las bolitas de mercurio. Su capacidad para ser divididas en gotas menores, empujarlas siguiendo las uniones entre las baldosas del suelo, juntarlas y formar gotas mayores, se revelaba entonces como el acontecimiento del día e, incluso, de varios días.

¿Qué peligro puede conllevar, la manipulación de estas inocentes gotitas? El sentido común nos dicta que, evidentemente, no deben ingerirse. Entonces, ¿por qué prohibir?. A primera vista, por tanto, la medida de la Unión Europea podría parecer un poco exagerada. Cierto que hemos oído hablar de los elevados niveles de mercurio en el agua, y también en el pescado. Pero de este tema ya se cuidan adecuadamente las autoridades sanitarias. En cambio, prohibir la venta de cualquier dispositivo parece que sea llevar el tema muy al límite. En este contexto, fui entrevistado, la víspera de la entrada en vigor de la normativa, por la cadena 8tv, dentro del programa diario "8 al día". El conductor y director del programa, Josep Cuní, me planteaba precisamente esta cuestión, es decir, la pertinencia o no de la prohibición.

Debo reconocer que la observación del periodista y su equipo me sorprendió, de entrada. Mi sorpresa se debía a que, bajo mi punto de vista, su exhaustivo sistema de información ya les tenía que haber proporcionado las claves que permitían justificar la medida. Evidentemente, esa información había sido diligentemente recopilada. Lo que ocurría, por supuesto, es que un servidor no estaba entendiendo el magnífico ejercicio de periodismo en el que estaba participando. Éste simplemente buscaba respuestas, en Román paladino, sobre lo que el ciudadano de a pie se estaba preguntando. Por tanto, el tema se tenía que exponer, sin hacer ninguna suposición acerca de lo que se debe o no se debe saber. Ya sin las prisas del directo, es un buen momento para proporcionar aquí una argumentación más completa.

El mercurio es una de las substancias químicas con una historia más rica, en cierto modo apasionante. Curiosamente, la substancia no posee propiedades que permitan un uso tecnológico de tipo estructural, al ser líquido a temperatura ambiente, el único metal con esa propiedad. En cambio, ha sido objeto de gran y volátil especulación sobre sus propiedades, a lo largo de la historia, y componente básico de preparados de gran uso por parte de los galenos, a través de los siglos. Veamos unos cuantos ejemplos, del papel que el mercurio ha desempeñado históricamente.

El uso más antiguo del mercurio, que ha podido cuantificarse con cierta precisión, nos remonta a 30.000 años atrás, en el neolítico. Un derivado suyo, el cinabrio, podría muy bien ser la primera substancia química usada por el hombre, al constituir el pigmento rojo utilizado en las pinturas rupestres. Bastante más tarde, en los albores de nuestra era, el primer emperador chino, Qin Shi Huang, mandó construir en su honor un monumento fúnebre, en el que representó los cien ríos más importantes de China mediante un sistema de corrientes de mercurio. Este monumento se encuentra anexo al formidable yacimiento identificado internacionalmente como "Los guerreros de Xiang".

Unos siglos después, al final del primer milenio, Abderramán III, Califa de Córdoba, instaló una pequeña piscina de mercurio, en los jardines interiores del suntuoso palacio que edificó en Medina Azahara, con el objetivo de impresionar a los visitantes. Estos ejemplos nos ilustran cómo el mercurio aparecía entonces ligado a los ritos religiosos, así como a la ornamentación.

En la Edad Media, los alquimistas consideraban al mercurio la sustancia origen del resto de los metales conocidos, al poseer la quintaesencia de las propiedades, la fluidez. Su conocida capacidad para disolver el oro justificaba esa visión. Esa capacidad no permitió obtener la codiciada Piedra Filosofal, con la que transformar cualquier metal en oro, pero si permitió desarrollar un modo separar el oro de los minerales. No es extraño entonces que cada tonelada de oro extraída del continente americano, y traída a Europa por los españoles, hubiese requerido que una tonelada y media de mercurio realizara el viaje inverso.

Por otro lado, el oxígeno fue descubierto por Joseph Priestley, en 1774, calentando óxido de mercurio y recogiendo el gas desprendido. Virtualmente, todos los laboratorios de los siglos XVIII y XIX basaron sus experimentos, de un modo u otro, en el uso del mercurio, ya fuera como materia prima o como parte de los instrumentos de medición más importantes.

Algunas sales de mercurio, preparadas en forma de ungüentos, fueron utilizadas como desinfectantes desde la Edad Media, y en particular para tratar la terrible e innombrable sífilis, azote a la par de nobles y plebeyos. Paracelso, el padre de la Iatroquímica, la Química Médica, estableció, a principios del siglo XVI su célebre frase "la dosis crea el veneno", precisamente observando la importancia de la dosis al administrar sales de mercurio. Por otro lado, el pionero en el estudio de las enfermedades profesionales, el cirujano italiano Bernardino Ramazzini, describió, en 1700, el efecto de los productos químicos sobre los trabajadores que los utilizaban, incluyendo la toxicidad del mercurio, tanto en las minas como en las factorías donde se utilizaba.

Modernamente, el mercurio ha encontrado uso, además de los ejemplos ya expuestos, como antiséptico, blanqueante de piel y cabello, fumigante, diurético o explosivo, y como parte de empastes dentales, barómetros, manómetros y esfigmomanómetros (los aparatos tradicionales para medir la presión sanguínea), lámparas eléctricas, interruptores, baterías, pinturas o la felpa. Este último caso es interesante, puesto que la piel de liebres o conejos se trataba con nitrato de mercurio, hasta obtener un tacto tan suave, que se utilizaba para fabricar los sombreros de todas las generaciones. El único inconveniente es que, con el tiempo, los trabajadores sufrían temblores, mareos, vómitos, irascibilidad, e incluso accesos paranoides, los síntomas típicos de la intoxicación por mercurio, y que durante el siglo XIX se identificó como la locura del sombrerero.

El conjunto de las aplicaciones surge tanto del mercurio elemental, líquido metálico, como de los diferentes compuestos que el mercurio puede formar. Las formas más presentes en la naturaleza son el sulfuro de mercurio, compuesto de fórmula química HgS y constituyente del mineral cinabrio, y el calomelanos, el cloruro de mercurio de fórmula Hg2Cl2. En total, se conocen actualmente unos 115 compuestos diferentes del mercurio.

Pues bien, todos son tóxicos

Aún siendo tóxicos, el grado de toxicidad depende de la forma química en la que se encuentra el mercurio. Cuando este elemento se usa como líquido metálico, no es tan perjudicial, puesto que se absorbe con dificultad en el interior de nuestro organismo. En cambio, en forma de vapor la situación es harina de otro costal. El mercurio líquido tiene una cierta tendencia a evaporarse, a razón de 800 miligramos por metro cuadrado de superficie de líquido y por hora. Este ritmo de evaporación se incrementa notablemente, si la temperatura aumenta. En todo caso, los ambientes poco ventilados pueden llegar a acumular, con facilidad, 9 miligramos de mercurio por metro cúbico de volumen. Esta cifra es 90 veces superior a la cantidad máxima recomendada, de 0.1 miligramos por metro cúbico. Finalmente, las formas más tóxicas del mercurio corresponden al cloruro de mercurio de fórmula HgCl2, así como al compuesto que se deriva del anterior, que resulta de substituir uno de los átomos de cloro por la molécula de metilo, CH3.

De los diferentes aspectos, modos y manifestaciones de la toxicidad del mercurio, analizaré aquí sólo una de ellas, la que se debe al mercurio en forma de vapor, por razones de espacio. El mercurio gaseoso está constituido por átomos individuales del metal, y en esa forma se difunde fácilmente a través de nuestro organismo. Dentro de la célula, el mercurio se enlaza, con enorme prestancia, al azufre presente en la cisteína, uno de los aminoácidos constituyentes de las proteínas. Una vez enlazado, la proteína pierde su funcionalidad, pero este no es todo el problema. El complejo mercurio–cisteína se comporta, químicamente, como otro aminoácido, la metionina. Por este motivo, el complejo no es reconocido como substancia intrusa y traspasa todo tipo de barreras. Entre ellas, la barrera que protege la placenta, y también la barrera hemato–encefálica, que protege el cerebro de la acción de las toxinas. Por este motivo, tanto los embriones como el cerebro son dianas del mercurio, una vez en nuestro interior. No es de extrañar así que la sintomatología asociada a la intoxicación por mercurio esté tan relacionada con aspectos neurológicos.

En resumen, pues, el mercurio es una substancia tóxica, a partir de un vapor invisible, en cantidades que rápidamente pueden superar los valores seguros. El veneno actúa principalmente en el cerebro, y es difícil de eliminar, al no ser identificado por nuestro sistema defensivo como compuesto extraño. En este sentido, se han documentado un buen número de casos, en los que los síntomas aparecieron más de cinco meses después de producirse la inhalación de mercurio. Las razones de este retardo no son demasiado conocidas, todavía. Como tampoco se sabe, a ciencia cierta, cómo es que, aun siendo tóxicos todos los compuestos de mercurio, los empastes dentales no parecen ser perjudiciales.

Aun tendiendo presentes los aspectos controvertidos, el conjunto de las evidencias indican, no obstante, que las medidas de seguridad alrededor del mercurio deben sobreponderarse. Es cierto que un accidente doméstico causado por el mercurio es harto improbable. Pero, por muy baja que sea la probabilidad, no estamos hablando de eventos fortuitos sobre los que no se puede ejercer control. La probabilidad de accidentes por mercurio es cero, si no hay mercurio cerca, y ello se puede conseguir actuando coordinadamente. Espero, entonces, que los peligros potenciales de la substancia ayuden a entender la adopción de medidas contundentes, como las que propugna la directiva de la Unión Europea.



miércoles, 10 de junio de 2015

Qué comer y beber en verano para estar hidratados

08/06/2015

Durante los meses de más calor es fundamental que estemos bien hidratados para gozar de una buena salud. En este caso, hay determinados alimentos que son necesarios para hidratarse y contar con las proteínas adecuadas.

Aumentar el consumo de agua

Es imprescindible beber agua durante todo el año, pero especialmente en los meses de más calor. Al sudar, el cuerpo pierde agua y energía, y es algo vital reponer tales pérdidas de agua y de sales, por lo que se recomienda beber más de 3 litros de agua diarios. Con el agua, el organismo se nutre correctamente contribuyendo a la eliminación de productos de desecho, y regulación de la temperatura.

Verduras y frutas crudas

Aunque el agua será la base de esta deshidratación, durante esta época se toman frutas y verduras crudas al contener bastante agua, siendo mejor si están frescas. Especialmente podemos tomar zanahorias, tomates, pimientos, apio, fresas y sandía.

Zumos

En verano especialmente, los zumos aportan una gran cantidad de líquidos. Es mucho mejor que éstos sean naturales, de frutas del tiempo, que pueden tomarse para el desayuno, en la merienda y hasta para acompañar la cena.

Gazpachos

Los gazpachos son unos de los mejores alimentos en verano. Están muy fresquitos y llevan toda clase de nutrientes para seguir con energía durante todo el día. Los gazpachos, además del tradicional realizado con tomates y pepino, pueden ser de muchas clases.

Cremas frías

La ventaja de este tipo de cremas es que mezclan diversidad de ingredientes. Es el caso de las verduras y las hortalizas y del pescado, pues las cremas frías pueden ser de pescado y marisco o bien contener trozos de pescado para dar mucha más riqueza de sabor a las tradicionales cremas de siempre.

Cus cus, arroces, pastas

La comida fría es la preferida de las estaciones donde el calor es protagonista. Pero no por ello debemos perder vitaminas y minerales. Ciertos ingredientes en cereales, como el cus cus o el arroz pueden ser mezclados con finos pescados y hortalizas para obtener un plato refrescante en verano. Podemos aliñarlo con mahonesas, siempre mejor hechas en casa.

Variedad de bebidas

Además del agua, se recomienda beber variedad de bebidas, como los zumos, los refrescos bajos en gas y azúcar, las infusiones, el té? y es mucho mejor reducir el consumo de alcohol, ya que pueden llegar a deshidratarnos.


martes, 9 de junio de 2015

¿Y si el cacao de Venezuela deja de ser el mejor del mundo?

Por @sumitoestevez  08/06/2015


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Los alumnos de una escuela de cocina que dirijo tienen que presentar una prueba final, a modo de tesis, que consiste en recrear el concepto completo de un restaurante. Desde el logotipo hasta el estilo de servicio. Desde el precio del menú hasta el manual que describe cómo hacer cada plato.

En una ocasión, un grupo de alumnos decidió homenajear al Perú y, cuando finalizaba lo que había sido una propuesta excepcional con invitados peruanos, le ofrecieron al jurado un poco de pisco, el gran destilado de uva emblema del país. Pues bien: esa botella en cuestión tenía la forma de uno de los monolitos Moái de la isla de Pascua.

Un pisco chileno en un examen de cocina peruana era como colocar dinamita encendida en un polvorín.

Esta anécdota (que no llegó a mayores gracias a un jurado benigno) resume una agria pelea que tiene a peruanos y chilenos enfrentados en tribunales. Ambos países desean que se le reconozca a la bebida un origen histórico propio. Ambos países tienen ciudades con ese nombre. Ambos países han convertido cocteles con pisco en verdaderos emblemas nacionales. Ambos países saben que el primero que logre proteger internacionalmente el nombre pisco como una denominación de origen obligará al otro a llamar a su bebida destilado de uvas en el mejor de los casos, restándole un negocio millonario.

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Es común enunciar “ceviche peruano”, “tequeño venezolano”, “curry de la India”, “hummus libanés”, ¿pero será que habría que decir “ceviche ¿peruano?”, “tequeño ¿venezolano?”, “curry ¿de la India?” o “hummus ¿libanés?”? Es una duda válida, si entendemos que el ceviche es un plato muy importante en la cocina ecuatoriana, que en Perú existe una masa rellena (parecida a los dim sum chinos) llamada tequeño, que quien desea aprender a cocinar tailandés acopia la palabra curry como parte de un nuevo vocabulario culinario, o que a un sirio no habría manera de convencerlo que el hummus no es un invento de su país.

Existen miles de platos que les pertenecen afectivamente a más de una nación. Un ecuatoriano tiene tanto derecho como un peruano de considerar al ceviche algo propio. Tanto derecho tiene un venezolano como un peruano de sentir al tequeño como propio. En estos casos, nos guste o no, gana quien aprenda a decirlo con más frecuencia.

Ha sido tan coordinada y eficiente la política de estado de Perú a la hora de promocionar el ceviche como bandera gastronómica que hoy en día todo el mundo lo asocia únicamente con ese país y, a estas alturas, ya no tendría sentido que en Ecuador se empecinaran en posicionarlo a nivel internacional como un plato emblema.

Es tan simple como que quien vocifera más fuerte gana la batalla de la autoría. Y si hay un aspecto donde el Estado debe asumir como política la promoción de sus valores es en las denominaciones de origen.

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Soy venezolano. Nos han amamantado diciéndonos, con objetiva razón, que tenemos el mejor cacao del planeta. No conozco a un venezolano que no lo afirme con orgullo: tenemos el mejor cacao del mundo. Todo chocolate en el mundo que esté hecho con cacao Chuao lo dice en la etiqueta como prueba de calidad (y porque ese nombre permite venderlo más caro).

Sin embargo, a 1.750 kilómetros en línea recta desde nuestra capital, Caracas, se encuentra Quito, capital del Ecuador. He visitado Ecuador anualmente durante la última década y he podido ser testigo de la evolución de la agresiva campaña oficial en ese país para convencer a su población de que son los garantes de, atención acá, “el mejor cacao del mundo”.

Una vez, en un congreso en Guayaquil, dije que los venezolanos teníamos el mejor cacao del mundo y fui pitado jocosamente por el público ecuatoriano asistente. Así de convencidas están las nuevas generaciones. Afiches en los mercados, comentarios de entes públicos, festivales, catas, regalos oficiales, ¡todo un arsenal al servicio de una campaña que a la vuelta de diez años logró su cometido! El convencimiento colectivo.

4

Los venezolanos tenemos un gran cacao, pero nos hemos dormido en los laureles: hemos dejado de decirlo y de decírnoslo.

Si en un caso como éste el Estado venezolano deja que nos ganen la carrera de la opinión pública, las pérdidas monetarias serán inmensas y el daño cultural inconmensurable.

Cuando uno sabe que tiene un producto o una receta excepcional, uno que es parte de lo que nos define como Nación, uno que es parte del fardo de nuestras jactancias, uno que nos daría un dolor enorme perder, nos corresponde no olvidarlo. Celebrar y vociferar es una forma de marcar territorio. Una forma de derecho de autor.

Tenemos el mejor cacao del mundo.